VOLVER…

volver de vacaciones

Volver a la rutina después del descanso a menudo cuesta. Es como intentar andar con la bicicleta de ruedas cuadradas que hemos estado utilizando durante las vacaciones. Tenemos que proponernos pensar en positivo, volver a colocar las ruedas redondas, las de carrera, las de subir puertos y montañas, hacer sprints o devorar kilómetros para que la vuelta sea más llevadera.

Para empezar hemos de considerar que volver a la rutina no significa necesariamente que tenga que ser aburrido, no hay trabajos aburridos, todo depende de la actitud con la que los afrontas. Además, sí  planificas hacer cosas diferentes, romper rutinas, eso que te te gusta, leer, pasear, hacer deporte que te gusten o terminar definitivamente temas pendientes del curso anterior, se nos abre una ventana de oportunidad y de alivio.

Volver de las vacaciones es volver a empezar, con el pupitre vacio y la mente limpia. Afrontar el curso con nuevas ideas que brotan sobre la mesa, porque hemos descansado, porque nos hemos dado un respiro, porque hemos parado,… para repararnos.

Solemos olvidarnos que la vida no sólo es trabajo, también debemos recordar que cada día podemos disfrutar de pequeños momentos que nos ayudan a vivir con más felicidad, sabiendo que somos más felices justo un momento antes de serlo, disfrutándolo. Eso sí, nos lo tenemos que proponer todos los días, disponer de un  (paréntesis) para estar con nosotrxs mismxs, o buscar ese momento, cada día un momento, un instante, incluso para no hacer NADA, cómo decía en mi post anterior.

Seguro que hay algo que te hace ilusión, seguro que has vuelto con ganas de hacer cambios y romper rutinas anteriores, ahora es el momento de tomarte la vuelta de una manera diferente.

Puedes abrir tu mente a nuevas ideas, puedes encontrarte con gente que quieres, puedes ayudar a otrxs, puedes comprarte flores, puedes dormir bien y soñar, también puedes empezar un libro, puedes bailar o estrenar algo bonito… Siempre hay pequeñas cosas que te pueden ayudar a llevar mejor cada día sí estás inmersx en las rutinas de trabajo, actividad física, tareas de casa, hijxs etc.

El compromiso es hacia tí. Has de tener el firme propósito de poder hacer esas cosas que tanto te gusta hacer 8haz una lista) y que forman parte de tu vida diaria, y contribuyen a llevar esta vuelta a la rutina que a veces tan cuesta arriba se nos hace. Recuerda: La Rutina la haces tú, y tu puedes cambiarla.

¿Planificas esa parte de tu vida?, ¿Me lo cuentas?

Por otro lado planteate algo que suelo decir en estas fechas: Si cuando vuelves de vacaciones consideras que necesitas más vacaciones, igual lo que necesitas es una vida nueva… ¡¡Ha llegado el momento de cambiar!!

«Deja siempre suficiente tiempo en tu vida para hacer algo que te haga feliz, satisfecho, e incluso jubiloso. Eso influye más en el bienestar económico que ningún otro factor individual».

Paul Hawken

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