Cómo evitar la ansiedad que genera el coronavirus

Está claro, no podemos dejar de hablar de ello: el coronavirus llena nuestras vidas, nos envuelve a través de Twitter, Instagram, diarios, noticiarios, comentaristas, radio, memes y seguramente ya estarán preparando series y documentales sobre lo que estamos sufriendo estos días. El coronavirus es prácticamente el único tema que parece que invade nuestra mente ahora mismo. Es constante.

Queremos mantener la calma, pero en realidad no sabemos qué está pasando y nuestra ansiedad crece.

Y es normal. Somos lo que consumimos y, en estos momentos, nos nutrimos de una gran cantidad de información que nos llega por un sinfín de vías, desde las redes sociales y los memes de WhatsApp a informaciones contradictorias de los medios y hasta de las propias autoridades sanitarias. Hay demasiados inputs, demasiadas noticias que se contradicen y nos llevan desde el optimismo hasta el catastrofismo como un si estuviéramos subidos en una especie de montaña rusa emocional.

Vivimos una época de caos, pero no porque la situación sea caótica, sino porque el virus es tan nuevo, que hay mucho desconocimiento respecto a lo qué es real y a lo qué no lo es. Esto es lo que nos causa el pánico.

El miedo es una emoción que despierta nuestro sistema de alerta, es parte de nuestro sistema más atávico: el sistema límbico. Una reacción defensiva ante una situación desconocida: el enemigo incierto

Pero, ¿Cómo alejamos este miedo?

Lo primero es estar BIEN informado, especialmente respecto a cómo se contagia y cómo se previene, pero a través de fuentes fidedignas y oficiales. No busques información en las redes sociales o algunos medios cuya información hay que poner también en cuarentena: el virus de las Fake News. La información mal gestionada actúa como un virus adicional que puede transmitir información veraz, pero de forma emocional, alimentando nuestra “paranoia”.

Si ves alguna información alarmante, hay herramientas como Maldito Bulo que se están dedicando a desmontar todas las mentiras apocalípticas y conspiraciones paranoicas que se están generando en estos días.

Esta actitud de alejarse de informaciones poco creíbles, exageradas y pocas fiables responde a la técnica del “pensamiento limpio”, que consiste en ordenar las ideas y mirar cuáles son las más creíbles y responsables frente a las catastrofistas. Es muy sencilla:

Haz una lista de pensamientos, escribiéndolos y ordenándolos entre lógicos y sensacionalistas o apocalípticos. De esta manera los verás con distancia y sin distorsión emocional.

Otra técnica interesante es dejar por escrito cuales son nuestros miedos, nuestras angustias y buscar una alternativa a esos pensamientos para reducirlos. Una vez vistos desde la perspectiva, y tras informarse y confiar en los profesionales que están luchando para que no vaya a más, el miedo suele desvanecerse.

Por último, una vez están ordenadas las ideas, hay otras herramientas y trucos que nos podrían ayudar a generar una dinámica de más estabilidad.

Un elemento básico es intentar bajar el nivel de activación, esto quiere decir, usar todo tipo de técnicas de respiración, de relajación, como el Mindfulness, etc. que te permitirán mantener la respuesta fisiológica en un estado más bajo de activación. De esta manera, con la mente calmada, es más mucho más fácil “pensar limpio” y no caer en las trampas emocionales de los bulos y las fake news.

Otros grupos más proclives a pasar por la ansiedad del coronavirus son las personas hipocondríacas. Para ellas es fundamental ser conscientes de su condición. Es decir: reconocer que eres hipocondríaco. Sabes que tus miedos a las enfermedades ya te han afectado anteriormente. Entonces reflexiona: ¿no será que estás exagerando otra vez?

Los miedos hay que atravesarlos…

Por último, si tras el confinamiento veis que os cuesta, que no sois capaces de reducir vuestro nivel de ansiedad, buscad ayuda en los profesionales. Somos muchos los que, a través de las nuevas tecnologías: WhatsApp, Skype, Zoom,… o simplemente mediante una llamada telefónica estamos atendiendo a situaciones personales que es normal que se manifiesten en estos días.

Deja un comentario