Di no

Di no

Cada día observo en mi trabajo la enorme dificultad que tenemos las personas cuando tenemos que decir NO.

Nadie nos ha enseñado a hacerlo, nadie nos ha enseñado a ser diferentes, y es más, cuando lo hacemos nos sentimos amenazados con la exclusión social.

Nos han enseñado a ser obedientes, a no responsabilizarnos, a comportarnos como robots complacientes.

Pero, ¿qué ocurre cuando dices SI a todo?, ¿no sientes como si te separaras de ti?, ¿ te quedas con el sentimiento de poca de autenticidad?..

Eso sí, eres amable, haces lo que se espera de ti.

Esta situación nos lleva a perder la confianza en nosotr@s mism@s y si esto supone ponernos en riesgo de vulnerabilidad, es entonces cuando salimos corriendo a hacer lo que se espera de nosotr@s.

Por el contrario, cuando tenemos confianza y autoesima y decimos NO, cuando consideramos que tenemos que decirlo, nos sentimos abiertos y predispuestos, nos abrirnos al cambio, nos animamos a decir lo que pensamos sin miedo a que nos penalicen, sin miedo a romper barreras y lo que es mejor, brotamos a la vida, nos auto-afirmamos ¡Qué sensación!,

¿Qué podemos hacer para recuperar esa confianza y empezar a decir NO cuando necesitamos hacerlo?

Te marco unas sencillas pautas:

.-Decir lo que se espera del otro: CLARIDAD. Aunque parezca un aspecto fundamental entre personas, no siempre se pone en práctica. Es importante que las personas hablemos claro sobre lo que esperamos unas de otras y eso significa decir, sin acritud, “lo que yo espero de ti” o “lo que tú esperas de mí”, es nuestra responsabilidad. Cuando lo hacemos, nos sentimos más libres y seguros y además, hemos roto un poco el miedo. ¡Bien!

.-Cuando actúo según mi credo personal soy COHERENTE, me doy credibilidad a mi mism@, me doy ejemplo. “Me opongo, luego existo” (T. D’Ansermbourg) Otro elemento de la confianza que va directamente a alimentar nuestra autoestima. Bien!!

.-Toma el mando: DECIDO YO porque tengo mis propios pensamientos y sentimientos. Me paro y me reconozco. No somos ni autómatas y puedo actuar según mi sentimiento y mi razón. Bien!!

.-Habla en PRIMERA PERSONA e intenta hacerlo a partir de tu propia experiencia e intimidad para poder abrir un espacio de diálogo legítimo.

.-Decir NO puede implicar oír el NO del otro y es un riesgo a sentir rechazo, pues bien, sería interesante poder acoger ese NO de forma constructiva y no como un ataque a nosotr@s.

Podemos ir haciendo ejercicios fáciles de negación en situaciones fáciles para poder hacerlo después en situaciones más difíciles.

Podríamos, en primer lugar, amarnos positivamente para no tener que buscar impacientemente la aprobación por parte de los demás.

Te propongo un pequeño ejercicio diario:

¿Podrás contabilizar durante una semana las veces que dices SI cuando, en realidad quieres decir lo contrario? Te vas a sorprender

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